Propósito, monto, buró de crédito, capacidad de pago y transparencia: lo que conviene revisar antes de solicitar un préstamo.
Solicitar un crédito es una decisión que, tarde o temprano, toman casi todas las familias y los microempresarios, ya sea para ampliar un negocio, mejorar una vivienda o desarrollar un proyecto productivo. Sin embargo, obtener un préstamo en buenas condiciones depende en gran medida del perfil crediticio de quien lo solicita. En el programa Creciendo Juntos de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Aspire (COOP-ASPIRE), Miguel Cuevas, director de negocios de la cooperativa, explicó las cinco claves para llegar a esa solicitud bien preparado.
1. Evaluar los beneficios y la transparencia
Antes de firmar, conviene revisar el costo total del crédito, las fechas de pago, las consecuencias del atraso y si el préstamo incluye productos adicionales, como seguros o tarjetas, que no se necesitan. En una cooperativa, además, los beneficios se reparten entre los socios.
En definitiva, un buen perfil crediticio se construye con un propósito claro, un endeudamiento controlado y un hábito constante de ahorro. En COOP-ASPIRE, los oficiales de negocio acompañan a los socios en la evaluación de cada solicitud de préstamo, en coherencia con la misión de la cooperativa de promover el bienestar de sus socios con servicios financieros y educativos inclusivos.
2. Definir el propósito del préstamo
El primer paso es tener claro para qué se necesita el dinero, ya que un plan bien definido determina en gran parte el éxito de la solicitud. Entre los destinos más comunes está el capital de trabajo, es decir, los recursos para comprar mercancía e insumos, como el inventario de un colmado o los productos de un salón.
3. Comparar las opciones de financiamiento
Las instituciones que menos requisitos piden no siempre son las más confiables. Una tasa de interés baja puede venir acompañada de condiciones que encarecen el crédito con el tiempo, como plazos extensos o restricciones para abonar a capital y cancelar de forma anticipada. Además, los préstamos fáciles suelen exigir garantías como la vivienda o el vehículo, por lo que conviene comparar las condiciones completas y no solo la tasa.
4. Solicitar el monto justo
El monto debe ajustarse al plan de inversión: pedir de más genera intereses innecesarios y pedir de menos impide ejecutar el proyecto a cabalidad. También es importante calcular cuándo la inversión comenzará a dar retorno, porque la primera cuota no siempre saldrá del negocio. “De nada vale tomar un préstamo si al final del ciclo del crédito necesito otro porque mi negocio no creció”, advirtió Cuevas.
5. Cuidar el buró de crédito y la capacidad de pago
El buró de crédito funciona como la hoja de vida financiera de cada persona, y las instituciones lo consultan antes de aprobar una solicitud. Pagar a tiempo mejora el score crediticio, mientras que los atrasos generan mora y reducen la calificación. La capacidad de pago, por su parte, resulta de restar a los ingresos los gastos y las deudas existentes; lo recomendable es que la cuota no supere la tercera parte de ese disponible, para que también quede espacio para el ahorro y los imprevistos.