Conozca siete pasos prácticos para obtener su primer crédito, construir un buen historial y evitar el sobreendeudamiento desde el inicio.
Obtener el primer crédito es un paso importante, porque de esa experiencia depende cómo comienza el historial financiero de una persona. En el programa Creciendo Juntos de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Aspire (COOP-ASPIRE), Geraldo Orozco, entonces gerente general de la cooperativa, explicó que muchas personas con problemas de endeudamiento comenzaron a tenerlos precisamente con su primer crédito. Por eso, compartió una serie de recomendaciones para que esa primera experiencia sea saludable.
1. Pedir sabiduría y actuar con prudencia
El primer consejo parte de los valores cristianos que inspiran a COOP-ASPIRE: antes de tomar cualquier decisión financiera, conviene pedir a Dios sabiduría y no confiar solo en la propia prudencia. Esa actitud ayuda a decidir con calma dónde, cómo y para qué solicitar el financiamiento, e incluso a reconocer cuándo es mejor no tomarlo.
2. Mantener la disciplina del ahorro
Según Orozco, “el crédito es la confianza que tú generas en una persona para que te otorgue dinero”. Quien todavía no aparece en los burós de crédito puede construir esa confianza con el ahorro. Un principio económico indica que primero se ahorra y luego se invierte, y por eso las entidades suelen pedir un inicial al financiar una vivienda: quieren ver la capacidad de ahorro del solicitante.
Una libreta con depósitos constantes durante varios meses funciona como una carta de presentación. Además, mientras más se ahorra, menos dinero se necesita tomar prestado y menos intereses se pagan.
3. Usar el crédito para un proyecto, no para gastos
El financiamiento debe destinarse a algo que genere ingresos, que pueda convertirse en dinero ante una necesidad o que aporte bienestar real a la familia, como un equipo para el hogar o una mejora en la vivienda. Una computadora puede ser una buena compra. En cambio, no es recomendable tomar un crédito para bodas, bautizos, cumpleaños o vacaciones.
4. Evaluar la capacidad de pago
La cuota debe guardar relación con los ingresos. Como referencia, el gerente explicó que lo que se paga por un crédito no debería superar entre el 15 % y el 20 % de los ingresos: quien gana RD$10,000 no debería asumir una cuota mayor de RD$1,500. Los empleados pueden demostrar sus ingresos con una carta de la empresa donde trabajan.
Una forma sencilla de calcular cuánto se puede pagar es observar cuánto se ha logrado ahorrar cada mes. Asumir una cuota imposible de cubrir provoca atrasos, y la institución debe reportarlos a los burós de crédito, lo que daña el historial desde el comienzo.
5. Elaborar un presupuesto realista
El presupuesto tiene dos partes. En los ingresos se separan los fijos, como el salario, de los variables, como las ventas ocasionales o el dinero que envía un familiar. En los egresos se colocan primero los gastos que no pueden dejar de pagarse: alimentación, vivienda, estudios, ropa y transporte. La diversión va al final, y siempre debe existir una partida de ahorro.
Además, la cuota debe poder pagarse con el presupuesto actual, sin contar las ganancias que se espera obtener del negocio que se financiará.
6. Comenzar el primer crédito con un monto pequeño
Solicitar una cantidad alta de entrada no es prudente y probablemente no será aprobada. Un monto pequeño, pagado a tiempo, genera una calificación positiva en el buró de crédito y facilita que más adelante se aprueben montos mayores. Antes de firmar, conviene pedir la tabla de amortización, que muestra cuánto de cada cuota corresponde a intereses y cuánto a capital, y comparar ofertas: un plazo muy largo puede parecer cómodo, pero suele implicar más intereses en total.
7. Cuidar el crédito y evitar nuevas deudas
Después de los primeros pagos puntuales llegarán ofertas de otras entidades, en especial tarjetas de crédito. Aceptarlas sin conocer sus condiciones es un error frecuente: quien llena la tarjeta y paga solo el mínimo ve que el capital casi no baja, mientras los intereses y las moras se acumulan. La recomendación es mantener la fidelidad al compromiso asumido y no endeudarse más allá de lo que el presupuesto permite.
Un primer crédito saludable, la base de su historial
En definitiva, un primer crédito bien manejado abre la puerta a mejores oportunidades de financiamiento. Ahorrar, presupuestar, evaluar la capacidad de pago y comenzar con poco son hábitos que protegen la economía familiar y fortalecen la confianza de las instituciones financieras.
Para conocer las opciones disponibles, los socios pueden consultar los préstamos de COOP-ASPIRE o acercarse a cualquiera de sus oficinas. Asimismo, ProUsuario, de la Superintendencia de Bancos, ofrece orientación útil para entender las condiciones de un financiamiento antes de firmarlo.